jueves, 8 de noviembre de 2012

Gracias por bajarme una estrella del cielo


Gracias por bajarme una estrella del cielo,
desde joven mi aspecto era más el de una chica rebelde que prefería vestir jeans y botas, y algunas veces falda larga, sandalias y mochila en eso consistía mi arreglo personal y eso era tema de risa en casa ya que mis hermanas se burlaban y se siguen burlando de aquellas imagenes icónicas del mal gusto en mi vestir. Tome con resignación el hecho de ser una mujer poco llamativa y agraciada, víctima de él poco interés masculino, debo reconocer que este aspecto influyo bastante en mi autoestima.

Con el tiempo comprendí que el vestuario y la presentación personal influyen de manera alarmante en las relaciones personales y sociales. Cuando empecé a trabajar mi aspecto cambio radicalmente debido al cargo que tenía y a que le cogí cada vez más gusto a la moda. Me llamaba la atención y me sigue llamando la atención el trato que te dan las personas según como estes vestida y debo recocer tristemente que un día me comporte de manera despota con un artista sólo por el hecho de que el señor estaba mal vestido en una importante feria de arte, mi sorpresa me la lleve cuando supe de quién se trataba el personaje, era de uno de los grandes maestros del arte nacional. Con la madurez y los años vividos, me doy cuenta que hay más allá que un aspecto físico, que todo debe ser un complemento, como te quieres y como te sientes es lo más importante y como te valoran y como te respetan. A caso vestirte de tal forma te hace una mejor persona?

                A tí te doy gracias por llegar a mi vida y descubrir la persona que llevo dentro.