domingo, 10 de mayo de 2015

La extravagancia a veces se convierte en un icono moda



La extravagancia a veces se convierte en un icono de moda.
Y pocas prendas pueden demostrarlo, tal vez el corsé sea la muestra más fehaciente de dicha declaración, es una prenda excesivamente peculiar y original. Su objetivo siempre ha sido el de conseguir una figura estilizada.

Nada más ni nada menos fue creada en la época de las culturas Micenas y Creta, pero popularizada en Occidente en el siglo XVII por Catalina de Medici, donde el vuelo de la falda acompañaba la forma cónica del corsé, posteriormente y con la Revolución Francesa desaparece "El asesino de la raza humana", llamado de esta forma por Napoleón quién creía que provocaba abortos. Resurge en 1820 en plena Revolución Industrial, la prenda se populariza y puede ser adquirida casi por cualquier bolsillo, se idealiza la llamada cintura de avispa. En Paris las bailarinas lo ponen de moda entrado ya el siglo XX, pero con la Segunda Guerra Mundial, la mujer busca una silueta suelta y recta, no quiere resaltar sus formas y la prenda cae en desuso hasta entrados los años 50 y es Dior con el New Look quién seduce con sus faldas enormes y pequeña cintura. 

Su popularidad cae de nuevo y con el paso de los años se ha utilizado en la alta costura y algunos círculos entre ellos la subcultura Gótica que retoma del Renacimiento y la época Victoriana ciertos elementos del vestido pero adaptados a su propia estética y en la actualidad es acogido por la estética Pin Up.

Es una prenda que genera amor u odio...  y se resiste a desaparecer.

Cuando me pongo mi corsé me siento tan... 

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